
Hay días en los que no sé nada… no entiendo el mundo ni te entiendo a ti. Porque aparece esa ambivalencia de la que tanto presumes que a mí me descoloca, me crea dudas, me aprisiona y me hace sentir culpable porque tu estas mal, porque no quieras que te ayude y lo peor de todo es que tengo que aceptar que quieres que me quede con los brazos cruzados, pero las dos tenemos un mismo sentimiento, deseamos vernos, abrazarnos, sentirnos, como ya te he dicho mil veces esto se arregla tan fácil como decir un “Te quiero” y fundirnos en un abrazo sincero, ahuyentar las preocupaciones y problemas, tu malestar mi nudo en la garganta por no hacer nada y esa cantidad de inseguridades que vuelan sobre nuestra cabeza.
No me gusta verte mal, ni la voz que pones cuando lo estas, me enamore de tu voz, de tu risas y de tu ternura, espero que esto solo sea algo pasajero, porque el viernes nos espera una gran noche…
No estés triste mi amor
No me gusta verte mal, ni la voz que pones cuando lo estas, me enamore de tu voz, de tu risas y de tu ternura, espero que esto solo sea algo pasajero, porque el viernes nos espera una gran noche…
No estés triste mi amor
Soy la brisa que seca tus lágrimas
Soy el sol que te entrega la alegría.
Soy la luna que revive tus emociones.
No estés triste mi amor.
Mi presencia está en tu corazón.
Mi imagen en tus pensamientos.
En la hora de tu soledad estaré a tu lado.
Sentirás la entrega de mi amor.
No estés triste mi amor.
Estaré siempre a tu alrededor
Nómbrame y sentiré
De tus dulces labios tu amor.
Nunca estarás solo mi amor.
Sentirás por siempre mi amor a tu alrededor.
Nunca estarás solo mi amor.
Sentirás por siempre mi amor a tu alrededor.

